En el estudio e investigación de fenómenos sociales, se designa por
método cuantitativo el procedimiento utilizado para explicar eventos a
través de una gran cantidad de datos.
Generalmente, la recolección de estos datos pasa a
través de la aplicación de encuestas y sondeos a un universo o a una
muestra de éste (donde por universo se entiende la totalidad de la
estructura a estudiar, llámese país, región, ciudad, empresa, partido
político, etc. y por muestra se entiende a una parte de este universo),
muestra que puede ser elegida al azar o a través del criterio del
investigador.
Estas encuestas contienen una serie de preguntas cuyas
respuestas contienen los datos a estudiar, los cuales pueden ser
categorizados como de intervalo (númericos), de rango o de categoría
(nominales), en orden de mayor a menor cuantificación. De hecho, estos
dos últimos requieren que un valor les sea asignado, por lo cual su peso
puede ser bastante menor a la hora de formular las relaciones
matemáticas necesarias en la investigación.
Luego, estos datos pasan
por procesos de análisis y medición estadísticos, que intentan buscar
la relación que tienen estos datos con los fenómenos a estudiar, y que
van desde un análisis univariado, que simplemente estudia el
comportamiento de una sola variable dentro del set de datos a otros de
creciente complejidad, multivariados, que intentan relacionar dos o más
variables en el intento de explicar el fenómeno investigado.
En conclusión, el método cuantitativo busca acercar, a través de la
recolección, estudio y análisis de grandes cantidades de datos mediante
técnicas y tecnología estadística, a las disciplinas sociales hacia las
ciencias exactas, todo esto gracias a la conversión de fenómenos
sociales, capturados en forma de datos, en números. Así, estos números
pueden ser ahora sometidos a técnicas estadísticas de determinación de
probabilidades y permiten no sólo explicar fenómenos sociales sino
también predecir posibles escenarios futuros.
Desde que empieza a ser
utilizado para la explicación de fenómenos sociales, el método
cuantitativo se ve expuesto a distintas críticas como: ser
incomprensible debido al uso de estadísticas y probabilidades
matemáticas o programas computacionales complejos; entregar resultados
tergiversados o, de frentón, erróneos, donde el uso de datos débiles o
falsos condena los resultados de la investigación o la formulación de la
encuesta y sus preguntas viene contaminada con sesgos; confundir
correlaciones con causalidad y, así, entregar explicaciones
inconsistentes y, finalmente, reducir lo humano a números, cosificar al
hombre.
Sólo la última crítica corresponde a un punto más complejo
ya que es un ataque a la esencia del método y, como tal, es un juicio
valorativo realizado desde posiciones bastante claras -normativismo,
análisis del discurso- ya que las otras apelan a fallas metodólogicas en
cuanto procedimiento y pueden ser respondidas a través de mejoras
técnicas y tecnológicas, mayores medidas de precaución respecto a los
datos a utilizar, su recolección y la posterior explicación en base a
los análisis estadísticos.